Teniente Primero Leonardo Ramón ALVARIÑO Herr

Nació en la Hacienda "Santa Clara", provincia de Tarma, Departamento de Junín, el 30 de agosto de 1900. Sus padres fueron don Francisco Alvariño, natural de Lima, y la dama tarmeña Clara Herr. Contrajo matrimonio en 1929 con María Antonieta Llavería, con quien tuvo dos hijos.

Sus primeros estudios los hizo en el Colegio de San Ramón en Tarma; al trasladarse a Lima estudió en el antiguo colegio de La Inmaculada, y su instrucción media la inició en el Instituto Lima, culminándola en el Colegio de San Agustín.

En marzo de 1918 ingresó a la Escuela Naval, ocupando los primeros puestos de su promoción, y egresó como Guardiamarina el 3 de enero de 1923. Como tal, fue designado para completar sus estudios y prácticas a bordo de un buque de la Compañía Peruana de Vapores, viajando a Europa. A su regreso fue destinado a la dotación de los BAP “Almirante Grau” y “Coronel Bolognesi”. Antes de cumplidos dos años de servicio a bordo, ingresó como Oficial Alumno a la Escuela de Hidroaviación de Ancón, la cual pasaba por una etapa de reorganización bajo la influencia de la Misión Naval Norteamericana. Siendo Alférez de Fragata, se brevetó como Piloto Observador Naval el 31 de Diciembre de 1926.

Fue nombrado en 1927 en la Plana Mayor de las Fuerzas Aéreas de la Montaña, cuando era Teniente Segundo. Por entonces se trataba de establecer la Línea Aérea Nacional del Oriente, y Alvariño fue elegido por su serenidad y pericia. El 26 de octubre de ese año realizó el primer vuelo de Lima a San Ramón, departamento de Junín, venciendo los Andes sobre las elevadas cumbres de Ticlio y Morococha, a más de 6 mil metros de altura. A su llegada a San Ramón fue nombrado Jefe de la Base Aérea, dedicándose a explorar la zona y a organizar su operatividad. A inicios de 1928 inauguró el servicio postal aéreo San Ramón-Iquitos en forma regular, volando hasta la localidad de Masisea, en Ucayali. Al año siguiente, en julio, obtuvo los galones de Teniente Primero, y pasó definitivamente al Servicio de Hidroaviación en enero de 1930. En mérito a su destacada labor en la fundación y desarrollo de la Línea Aérea de la Montaña, se le concedió la “Cruz Peruana de la Aviación” de Segunda Clase.

Durante el conflicto con Colombia, el 24 de marzo de 1933 a las 03:15 de la tarde, Alvariño salía de San Ramón con dirección a Masisea, en compañía de su mecánico el suboficial de aviación 1ra Héctor Rubio Cavassa, al mando de una escuadrilla. Por el mal tiempo, ordenó retornar al punto de origen a las dos aeronaves que lo acompañaban. La suya desapareció sin dejar rastro alguno, dando principio a una prolongada e infructuosa búsqueda. No fue sino hasta mayo de 1944 que fueron encontrados los restos de la nave “Vought Corsair” y de sus ocupantes. La nación, en homenaje póstumo, ascendió a Alvariño al grado de Teniente Comandante. Asimismo, la base de San Ramón recibió el nombre de “Capitán Alvariño”.

Las hazañas de Alvariño Herr no fueron vanas: lograron establecer una ruta definida y rápida que comunicara Lima e Iquitos, con San Ramón como escala, en su momento para fines tácticos en el conflicto con Colombia, y luego como alternativa de comunicación en tiempos de paz, constituyéndose en meritorio esfuerzo para superar el secular aislamiento de la selva peruana.