Capitán de Navío Luis Germán ASTETE Fernández de Paredes

Nació en Lima el 28 de mayo de 1832, en el hogar formado por Pedro Astete Núñez, conocido diplomático y político, y María Manuela Fernandez de Paredes Noriega. Se unió en nupcias con Peregrina Guerrero Álvarez Calderón, con quien tuvo seis hijos.

Ingresó en 1850 al Colegio Naval Militar, embarcándose a fines de ese año en la fragata francesa “Algerie”, y luego en la “Serieuse”, en la que viajó a Europa. Estando en Londres, se le destinó a completar la dotación del vapor “Amazonas”. En 1854, como Teniente Primero, paso a servir a bordo de la goleta “Héctor”.

Astete tuvo una actividad política activa y a veces agitada. Aunque apoyó a Ramón Castilla a derrocar a José Rufino Echenique, fue desterrado a Chile por unirse a la causa de los presos políticos de Castilla que transportaba con destino a México. Al retornar al Perú, luego de haber servido en la goleta de guerra “Libertad” y en el bergantín “Guise”, fue dado de baja en enero de 1858 por adherirse a la rebelión encabezada por Manuel Ignacio de Vivanco contra Castilla.

Durante ese periodo llegó a ser diputado por Huaraz para el Congreso entre 1860 y 1864. En el episodio de la guerra con España en 1866, como Capitán de Corbeta, concurrió al combate del Dos de mayo a bordo del vapor “Sachaca”. Entre 1865 y 1870 se desempeñó como profesor de matemáticas en el Colegio Naval Militar. En 1877 se plegó al alzamiento de Nicolás de Piérola contra Mariano Ignacio Prado. Así, participó a bordo del monitor “Huáscar” en el combate de Pacocha el 29 de mayo de ese año, enfrentándose a los buques británicos “Shah” y “Amethyst”.

Al desencadenarse la guerra del Pacífico en 1879, Astete cumple funciones como agente para adquirir armamento en los Estados Unidos. Al año siguiente se le nombró jefe político militar al realizarse el sitio del puerto del Callao, resistiendo el ataque de los invasores por cinco meses. Fue tomado prisionero por los chilenos al final de la batalla de Miraflores, y al ser liberado se plegó a las fuerzas de Andrés A. Cáceres para continuar la lucha en la sierra. Fue nombrado Comandante General de la Cuarta División de Caballería en mayo de 1883, concurriendo a las batallas de Concepción, Marcavalle, Pucará, Zapallango y Huamachuco. Falleció en esta última batalla, ocurrida el 10 de julio de dicho año, al intentar tomar por asalto una fortaleza del ejército chileno.