Capitán de Navío José BOTERÍN Becerra

Nació en el distrito chalaco de Bellavista en 1798, sus padres fueron Gregorio Boterín y María Teresa Becerra. Contrajo nupcias en dos oportunidades: primero con Juliana Capelo, posteriormente con Clara Galván.

Estudió en la Academia Real de Náutica de Lima, en donde fue nombrado primer piloto en mayo de 1823, y se embarcó en el buque “Místico Milagro”. Luego fue trasbordado a la corbeta “Limeña”, desembarcando en Pacasmayo para unirse al Ejército Libertador de Simón Bolívar, quien lo envió a Guayaquil a enrolarse en el servicio naval colombiano. Participó en la campaña independentista de 1824 escoltando en la goleta de guerra “Limeña” de Panamá a Guayaquil, y de allí a los puertos de La Libertad, la Tercera División Auxiliar de Colombia.

Luego de las victorias patriotas en Junín y Ayacucho, el poder español en el Pacífico quedó reducido a una valerosa resistencia, dirigida por el general Ramón Rodil en el castillo del Real Felipe, al bloqueo que Bolívar había impuesto al puerto del Callao. Al mando de la corbeta “Pichincha”, como Teniente de Fragata, Boterín concurrió a dicho bloqueo, en donde permaneció tres meses hasta la rendición del Real Felipe. Regresó a la Armada nacional en marzo de 1828 y formó parte de la dotación de la fragata “Presidente”.

Durante el conflicto con Ecuador, concurrió al combate de Guayaquil (también llamado de Cruces) el 22 de noviembre de 1828, a órdenes del vicealmirante Martín Jorge Guise; al morir éste en las postrimerías del combate, la conducción de la escuadra recayó accidentalmente en Boterín hasta la capitulación de la plaza de Guayaquil. Luego de la ocupación de dicha ciudad, el 1° de febrero de 1829, Hipolito Bouchard, Capitán de Navío que asumió la comandancia, le dio el mando del bergantín goleta “Arequipeño”. Con dicho buque fue comisionado a Panamá y Manabí, para impedir el desembarco de tropas colombianas. De las fortalezas de Panamá capturó, junto al bergantín “Congreso”, el bergantín goleta “John Cato”, que había sido apresado por la goleta colombiana “Tipuani”.

En cierta ocasión, José Boterín sostuvo la moral y disciplina de la dotación del “Arequipeño”, el año 1832, en circunstancias de haberse sublevado las tripulaciones de los buques “Libertad” y el “Congreso”, que se dirigían a Cobija. Los condujo, apaciguados, a Islay, dotados con la tripulación de su buque. En 1835 fue ascendido a Capitán de Fragata, y nombrado Comandante general de Marina.

Fue Capitán del puerto de Paita entre 1849 y 1850; al año siguiente pasó al retiro como Capitán de Navío. Regresó al servicio en 1856, comandando la fragata “Amazonas”, con la misión de conducirla a su reparación al puerto de Hong Kong. Dicho viaje se prolongó por diversos puntos, como Calcuta, la isla de Santa Elena, el cabo de Buena Esperanza y Londres. Este derrotero es conocido como el primer viaje de circunnavegación hecho por un buque peruano, que retornó al Callao el 21 de mayo de 1858. Después del mismo, Boterín pasó a retiro hasta su deceso, acaecido el 3 de agosto de 1869.