La independencia La Independencia y el Establecimiento de la Marina de Guerra del Perú
Durante la época de la Independencia, el mar fue el camino por el cual las fuerzas libertadoras llegaron a territorio peruano y pusieron en jaque a las fuerzas realistas para lograr finalmente la independencia del Perú.

Sin embargo, el planeamiento de esta operación marítima, la más importante realizada hasta entonces en aguas del Pacífico sudamericano, tuvo sus antecedentes algunos años antes. Para mantener la independencia lograda tanto en Argentina como en Chile, se requería hacer lo propio en el Alto y Bajo Perú, y para ello las fuerzas independentistas al mando de San Martín, tenían claro que para poner en jaque al núcleo del poder español asentado en el Perú, se tendría que llevar las fuerzas propias por vía marítima, pero previamente logrando el control del mar. Ya desde 1816, corsarios bonaerenses y chilenos habían realizado varias incursiones contra puertos peruanos, y en 1819 el almirante Cochrane, marino británico al servicio de la causa libertaria, por órdenes de san Martín efectuó dos expediciones sobre la costa peruana atacando exitosamente al puerto del Callao, logrando prácticamente con ello neutralizar las fuerzas navales realistas.

Don José de San Martín Habiéndose dado este importante paso, en Chile, y al mando de San Martín, se constituyó una Expedición Libertadora, cuya escuadra, al mando de Cochrane, estaba conformada por ocho buques de guerra y dieciocho transportes que llevaban a bordo unos 4.500 soldados. Esta fuerza naval zarpó de Valparaíso el 20 de agosto de 1820, y arribó a su destino elegido, en la bahía de Pisco, al sur de Lima, el 7 de setiembre, desembarcando el 8 e iniciando sus operaciones terrestres al despacharse una columna del ejército patriota hacia el interior del país.

Luego, el cuerpo principal de este ejército expedicionario se desplazó el 26 de octubre de 1820 por mar hacia el norte de Lima, estableciendo su base de operaciones en la ciudad de Huaura. Desde allí se lograría que los realistas abandonaran la capital el 6 de julio de 1821, para luego ingresar San Martín con su ejército y ocupar la ciudad, en donde se proclamó la independencia del Perú el 28 del mismo mes.

Sin embargo, a pesar que la capital se hallaba en manos de las fuerzas patriotas, ello no ocurría con el puerto del Callao, que aun hasta setiembre hubo de permanecer bajo dominio realista. En lo que respecta al establecimiento de la institución naval de la República del Perú, el gobierno constituido bajo el protectorado del general San Martín, encargó al capitán de navío Martín Jorge Guise, de origen británico, la tarea de organizar una marina de guerra, nombrándolo como su primer Comandante General. La naciente Armada, heredó el establecimiento terrestre y portuario del Departamento Marítimo del Callao, adoptando las ordenanzas navales españolas, excepto para lo que refiere a las normas disciplinarias a bordo, que fueron las británicas.

Goleta Sacramento La primera nave en enarbolar el pabellón nacional fue la goleta Sacramento, capturada el 17 de marzo de 1821 por los hermanos Victoriano y Andrés Cárcamo, y rebautizada Castelli. En setiembre se incorporaron los bergantines Belgrano y Balcarce, que habían servido a la causa realista bajo el nombre de Guerrero y Pezuela. En noviembre se sumó a la escuadra la corbeta Limeña; a principios de 1822 lo hizo la goleta Macedonia y luego la de igual clase Cruz, el bergantín Coronel Spano y finalmente la fragata Protector, que había servido al rey bajo el nombre de Prueba.

Goleta Sacramento Guisse La función inicial de la Armada Peruana fue bloquear los puertos del sur, zona aún ocupada por los realistas y sobre la cual San Martín había concebido una operación que se inició el 15 de octubre de 1821, enviando a la corbeta Limeña y a los bergantines Balcarce y Belgrano para establecer el control de la costa entre Cobija y Nazca. Sin embargo, dichos buques no se daban abasto para cumplir la misión, a lo que se sumó el desconocimiento del bloqueo por parte de naves extranjeras lo que dificultó la tarea encomendada. En el entretanto, a finales de 1821 se había realizado la denominada Primera Expedición a Puertos Intermedios, capturando la escuadra peruana el puerto de Arica. En 1823, el gobierno de José de la Riva-Agüero encargó el mando de la Armada al capitán de navío José Pascual de Vivero, secundado por Guise al frente de la Escuadra, quien ostentaba ya el grado de contralmirante. Ambos se encargaron de planificar la Segunda Campaña a Puertos Intermedios.

Vicealmirante Jorge Martín Guise Posteriormente, en febrero de 1824, el Callao fue retomado por fuerzas realistas, lo que conllevó a extender el bloqueo hacia el puerto de Chancay. La Escuadra peruana, mantuvo un largo bloqueo en el Callao por espacio de casi dos años, lapso en el cual se produjeron varias incursiones y un enfrentamiento con la escuadra realista. Aunque las hostilidades cesaron con la capitulación española tras el triunfo del ejército patriota en la Batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, aun quedaría en el Castillo del Real Felipe un puñado de realistas al mando del General español Ramón Rodil, quien finalmente desistiría de su resistencia en enero de 1826, al rendirse a las fuerzas patriotas, desapareciendo con ello los últimos vestigios de la dominación española en el Perú.