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Presencia de la Marina en el Territorio Nacional

Desde 1821 en que se crea la Marina de Guerra ha tenido un rol preponderante en el desarrollo nacional, ya sea en la costa, en el altiplano o en la vasta Amazonía se encuentra establecida desde entonces, ejerciendo su poder disuasivo y desplegando importantes recursos materiales y humanos que fortalecen nuestra soberanía y reafirman nuestra identidad nacional.

En 1821 se emiten como parte de la organización emprendida para la Armada Nacional, las directivas correspondientes con el propósito de resguardar los puertos de avanzada y establecer una adecuada defensa de costa. La presencia naval, no se hace esperar e inicia su misión en el estratégico litoral norte.

El puerto de Paita, en Piura, zona accesible tanto para el desplazamiento de buques de guerra, naves mercantes, petroleras y embarcaciones de pesca, es el punto principal donde, la institución naval desde 1962 proyecta su importante misión en el litoral norte, el mismo que se extiende a todos los pueblos mediante las capitanías menores y caletas.

En el puerto de Salaverry la presencia naval contribuye al normal desarrollo de las actividades portuarias, como la entrada de combustible, principalmente destinado a la región central del territorio nacional, y la salida de minerales de la misma área.

En todos los puertos, e incluso caletas y apostaderos, está presente la Marina, se suman a la lista los de Zorritos y Bayóvar, pese a que el último es de reciente creación a raíz de hacer realidad el Terminal del Oleoducto Nor-Peruano.

La diversidad de tareas que se desarrollan en el norte del Perú, se cumplen eficazmente, a través de las capitanías de puerto de Zorritos, Talara, Eten, Pacasmayo, Pimentel y Salaverry. En el extremo noroeste, en el límite fronterizo con Ecuador, se encuentra la Estación Naval de El Salto en donde personal naval desempeña un importante rol de seguridad y consolidación del poder marítimo del Perú. Ejerce estratégica presencia desde el primer puerto del país, el Callao, proyectándose hacia los departamentos de Ancash, Huánuco, Pasco, Junín, Huancavelica, Ica y Ayacucho.

En Lima se encuentra la sede de la Estación Naval de la Comandancia General de la Marina, y algunas dependencias como la Dirección de Bienestar, la Estación Naval de La Perla, los centros de instrucción y otras dependencias.

La bahía del Callao es la zona donde tradicionalmente están fondeados los buques de guerra, teniendo como principales apostaderos el Muelle Marginal de la Base Naval del Callao, el Muelle de Guerra, el de la Escuela Naval, y el de la Dirección de Hidrografía y Navegación.

La Base Naval del Callao es una extensa área donde se puede apreciar toda la dinámica de la vida marinera. Comienza desde las aguas del Mar Peruano que marca la unión del hábitat natural con las instalaciones, teniendo como línea demarcatoria el Muelle Marginal. Así, a un lado están las fragatas y corbetas misileras, y las unidades submarinas y, en el otro, están los funcionales edificios dotados de modernos sistemas y equipos de informática, comunicaciones y de guerra y además de áreas exclusivas para que sus efectivos desarrollen sus labores administrativas y de entrenamiento de combate, tal como si estuvieran en los diversos y heterogéneos escenarios de nuestra geografía.

En el sur, la Marina de Guerra tiene especial presencia en los departamentos de Moquegua, Tacna, Puno y Arequipa, ciudad en la que se encuentra la sede desde donde bifurca sus esfuerzos.

La presencia naval en el Lago Titicaca se inicia con los vapores Yavarí y Yapurá construidos en Inglaterra en 1861 y reensamblados en Puno.

De éstas dos legendarias naves el Yapurá fue rebautizado y asignado con el nombre de B.A.P. Puno, hoy luego de 130 años continúa surcando las aguas del lago Titicaca, como buque hospital prestando invalorable servicio.

En esta zona la Capitanía de Puerto Puno cumple una singular tarea: ejerce policía lacustre, control de tráfico acuático, reprime las actividades de pesca ilícita, contrabando y otras actividades ilegales en el área del lago con sus patrulleras Ramis, Río Ilave y Azángaro.

Tanto en el litoral sur, como en el lago navegable más alto del mundo, el personal calificado en hidrografía realizan una minuciosa tarea de levantamientos hidrográficos asegurando la navegación. También se suma la labor de señalización, mantenimiento de faros, estudio oceanográfico y meteorológico para la emisión de los pronósticos del tiempo.

En esta jurisdicción está el puerto de Ilo, lugar de importantes intercambios comerciales hacia la Cuenca del Pacífico. En este puerto, la Marina vela por la seguridad portuaria, disminuyendo así la probabilidad de siniestros, detectando buques deficientes y verificando la actualización de sus certificados. Estas acciones contribuyen con las entidades afines al comercio marítimo.

Otras dependencias navales son la Capitanía de Mollendo y la Escuela de Reclutas ubicada en la Estación Naval de esa ciudad, donde jóvenes especialmente de los departamentos sureños, acuden a realizar su servicio militar voluntario.

En la región Ucayali despliega una destacada labor que tiene eco en departamentos como Madre de Dios, Huánuco, Cusco y Apurímac. Noviembre de 1876 marca un hito en la historia de esta región, nos referimos al primer viaje que realizara el vapor Putumayo desde la ciudad de Iquitos hasta Pucallpa, marcando así el inicio del establecimiento de los marinos en este territorio.

En 1989 se le asignó el Comando Político-Militar para desarticular a los grupos subversivos consolidando con éxito el proceso de pacificación. Esta experiencia combativa corroboró la excelente preparación del marino peruano al desenvolverse adecuadamente fuera de su hábitat.

Su poder combativo se sustenta en los diferentes componentes conformados por los Infantes de Marina, Operadores Especiales, Aviadores Navales y los integrantes del Componente Fluvial. Hay que destacar el importante apoyo de los jóvenes marineros oriundos de la región que cumplen su Servicio Militar Voluntario, cuya disciplina, valor y conocimientos, lo adquirieron durante su etapa de reclutas.

El personal naval cumple múltiples tareas en áreas alejadas a su sede a través del río Ucayali y sus tributarios. Estas vías fluviales les posibilita arribar a otros poblados y comunidades nativas, así como a la ciudad de Iquitos.

Se suma a este medio, una importante vía terrestre: la carretera Jorge Basadre, por donde los marinos se trasladan a diversos puntos de Ucayali y también utiliza unidades aéreas para realizar sus actividades operacionales y de ayuda a la población.

En la selva oriental, se ha acentuado en Iquitos, desde el arribo de la primera flotilla fluvial, el 5 de enero de 1864, desde allí extiende su labor al resto del departamento de Loreto, a San Martín y el distrito de Cenepa en la provincia de Bagua.

Las cañoneras de la Fuerza Naval de la Amazonía desarrollan intensos ejercicios operacionales con la finalidad de mantenerse en excelente alistamiento y consolidar el profesionalismo del personal.

El control y seguridad de los ríos de la Amazonía lo realiza la Capitanía de Puerto de Iquitos que se encarga de exigir el cumplimiento de las leyes, reglamentos y disposiciones y de reprimir las actividades ilícitas de pesca, contrabando y tráfico de drogas. Para esta lucha, el personal se entrena en la Escuela de Operaciones Ribereñas ubicada en la Base Naval de Iquitos.

Es importante, asimismo la labor que realiza el SIMA Iquitos, que ha construido y reparado muchas de las embarcaciones que surcan los ríos amazónicos. Ha incursionado también en el rubro de la construcción civil contribuyendo en el asfaltado de redes viales, diseño de puentes que han permitido unir pueblos antes incomunicados.

También promueve la actividad piscícola, desarrollando proyectos de crianza de peces, convirtiéndose en una fuente de trabajo para los pobladores y, a la vez incrementando su nivel alimenticio.

Otro aporte al desarrollo de la región es el que despliega el Servicio de Hidrografía y Navegación, que proporciona ayudas a la navegación a través de la confección de cartas náuticas, medición de niveles del río y señalización con faros.

Su buque hidrográfico B.A.P. Stiglich surca las aguas de los ríos selváticos realizando estudios que permiten una navegación segura para los pobladores y actividades comerciales de la región.

Notable es pues, la presencia de la Marina de Guerra del Perú, que desde siempre ha contribuido en el progreso nacional y ello se ve reafirmado en el estrecho vínculo que ha alcanzado entre sus pobladores.