Vicealmirante Roque SALDÍAS Maninat

Nació en Valencia, Venezuela, el 5 de mayo de 1892, en el seno del hogar formado por el Capitán de Navío Eulogio Saldías y Clotilde Maninat, establecidos en ese país a causa de la invasión chilena al Perú.

De retorno a la patria, ingresó en 1908 a la Escuela Naval y se graduó como guardiamarina en 1912, pasando a servir al transporte “Iquitos”. Posteriormente fue comisionado a Francia para dotar el crucero acorazado “Comandante Aguirre”, regresando en 1915. Ocupó la capitanía del puerto de Paita hacia 1917; en abril de dicho año fue destacado a la Estación de Sumergibles, logrando conformar la plana mayor. En septiembre de 1920, ya como Teniente Primero, fue designado ayudante del Jefe de la Misión Naval Americana. En 1924, fue adscrito a la embajada de Gran Bretaña por ocasión del centenario de la Batalla de Ayacucho. Para entonces era capitán de Corbeta.

En 1926 fue nombrado jefe de administración de la Escuadra, y en 1932 comandó el transporte “Rímac”, llevando tripulación para los destructores adquiridos en Estonia. Un año antes, había sido ascendido a Capitán de Fragata. En 1934 regresó a comandar el BAP “Almirante Grau”.

Saldías contribuyó al incremento del poder naval nacional con aquellos destructores (bautizados “Castilla”, “Aguirre” y “Rodríguez”), además de dos cañoneras fluviales y los submarinos clase “Abtao”. Además de ello, fue gestor de varias instituciones afines a la Marina de Guerra, como el Centro Médico Naval, el Servicio Industrial de la Marina (SIMA), el servicio de Hidrografía y Faros, entre otros. También ocupó cargos en la administración pública; fue, por ejemplo, Ministro de Trabajo y Salud Pública en 1936, mientras que al año siguiente ocupó la cartera de Guerra y Marina también fue ministro de hacienda y Premier.

En 1938, como Capitán de Navío, viaja como parte de una comisión a los Estados Unidos para realizar estudios en la academia naval de Annapolis. Producto de estas experiencias es que a su retorno emprende su tarea de reorganización de la Marina de Guerra, por lo cual se le considera uno de los mayores artífices de la modernización institucional naval. Se retiró en 1956 como Vicealmirante, y falleció en Lima el 16 de mayo de 1974.